Nos encanta escribir y dibujar en las pizarras blancas. Pero este año no se puede compartir material, y a veces no todos y todas podemos usarlos. Por eso vamos a tener nuestras propias pizarras individuales.
Para repasar letras y números que hemos visto, para dibujar lo que hicimos ayer, para inventar la escena de un cuento, para escribir el nombre de nuestros amigos/as, de papá o mamá o de los tatos,… Para lo que sea, pero lo cierto es que las pizarras blancas nos encantan.
Es por eso que con folios de colores plastificados y un poco de cinta adhesiva de colores, podemos crear unas pizarras muy fácilmente. Añadimos un pequeño velcro para sujetar el rotulador y no perderlo y… ¡A crear! Para estrenarlas, hemos dibujado el corazón (pero el de verdad, el que tenemos dentro de las costillas) y hemos escrito la palabrita, cada uno/a colocando los sonidos que han identificado.
Ahora ya podemos usarlas cuando queramos porque la verdad es que… ¡Han sido un exitazo!